los cinco elementos


Cuando vuelvo pregunto si preguntas por mí sin que tú sepas nada. A la salida del cole pasas revista, -te lo explicó ayer-, te dicen, después me olvidas en el parque, derrapando a toda velocidad sobre tu bici. Mientras, yo aguanto con café las reuniones, el temor de pensar que dependes de mí y por tanto el aire ya no sirve. Contigo en la memoria derrapa a toda velocidad la presión por mi cabeza. La pizza del viernes se te adelanta el jueves sin que yo pueda verte, entonces vuelves a preguntar, tal vez por el sabor de los días especiales que hemos ido construyendo, por qué no he llegado aún, dónde estoy, dónde voy a dormir, cuándo vuelvo. Enfrente de una pizza tanta interrogación es un halago. Mi amor te piensa mientras suma kilómetros, mientras llega y es tarde y es cansado llegar y olvida comer algo y se mete en la cama agarrado al teléfono, mi amor y el teléfono preguntando por ti.
Ya no me sirve el aire y subsistir, te tengo que dar tierra y fuego y agua.
Hoy ya contigo te veo dibujar entre mi fiebre, también tengo una madre que llama y que pregunta, quiere venir a ver los puntos, los kilos que se van por el desagüe… y yo digo que no, esto se pasa en nada y me veo de pequeña queriendo una madre gorda donde poder estar a salvo, una madre que me cantara la canción que tarareo desde entonces. Siento tristeza y le pido disculpas mentalmente, acaso ella haga lo mismo cuando cuelga y se vea de joven queriendo una hija con el pelo amarillo y sin esa manía de agarrarse a una música para encontrar la calma.
Te veo dibujar entre la fiebre después de despedirte de la abuela e intento imaginar qué madre quieres tú, qué altitud, qué grosor, qué palabras te faltan o te sobran, de qué color son los abrazos que tú quieres, el aire, la tierra, el fuego, el agua y el amor.




lola lópez-cózar


Comentarios

  1. La que tiene sin duda es la que quiere. Suele pasarnos que a veces protestamos pero no hay mejor madre que aquella que nos quiere sin condiciones.

    Besos

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  2. preguntarnos, todo el tiempo...tratar de adivinar, tratar de seguir.
    Necesitar más, fuego, aire, tierra, y en la tierra encontrarse para que todo no quede en un vuelo bello, pero vuelo al fin.
    te quiero

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  3. Tomar criada29.3.09

    Con la mitad de tierra que les damos ya les basta (es a nosotras a quien no nos llegan los pies al suelo), el aire nos lo dan ellos a rafagas, a soplos , a besos, a susurros (a veces nos lo quitan a suspiros e hipidos pero es inevitable), el fuego nunca sobra, el agua es suficiente en este continente y EL AMOR... si no queremos ni más ni menos creo que ellos tampoco. Un beso.

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