el arma cargada



No dije hola qué tal, cómo te va, cómo me va.
 Reconozco tu voz en una palabra y siento tristeza al confirmar tu nombre. Sé quién eres, por eso no te he dicho hola qué tal, cómo te va, cómo me va.
 Cuando sufriste por perder me pediste disculpas por no estar cuando la vida se me llenaba de muertos. Te dije que no importa.
 Cuando sufriste por perder me pediste disculpas por no estar cuando la vida se me llenaba de separaciones. Repetí que no importa. 
Cuando la vida se llenó de guerrillas, de impotencias, de niños muertos, de pavor, grité ayuda en todos los idiomas, por todos los canales. Explicarte ahora nada, ya no me salva nadie. 
No reconoces mi voz en una palabra y sientes alegría al confirmar mi nombre. No sabes quién soy. Explicarte ahora nada, no importa, ya no nos salva nadie.




lola lópez-cózar


Comentarios

  1. Vuestro zorro3.3.09

    ¡Gracias!Menudo duo.

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  2. Anónimo4.3.09

    Besitos y Quesitos, llegareis lejos, aunque os lleveis un coscorrón que otro.....

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  3. no sé dónde llegaremos, pero estamos en marcha que es lo importante.

    sobre coscorrones, bueno, mejor no hablar, ¿no? ;)

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