cromometrajes



Ráfagas como colecciones de cromos con tecla involuntaria, se deslizan por mis manos a la velocidad de un niño buscando repetidos.
En esta habitación de hotel encuentro una puerta que me cierra veinticuatro horas de constante presencia. Me escondo en los auriculares y siento que soy infiel en dirección opuesta.
Al otro lado del oído un cromometraje inesperado.
El sol de los domingos con las manos heladas sobre los rasgos de otras manos, tocando desde el afán de la ceguera las huellas que me dejas porque te dejo yo para poder vivir cuando encuentre palabras.
Predigo el futuro en gélidos cristales.
Contengo emociones haciendo el desamor, partiendo en todos los sentidos porque querer no basta.
La canción más hortera de un verano. Tú pidiendo con lágrimas donde se ve la noche tan negra que se acerca.
El último baile, la última voluntad del condenado.
Tus manos moviendo mis caderas contra tu cuerpo como una marioneta al borde de cortar todos los hilos, leyendo en mi aliento el futuro hecho añicos que te doy.
Marco a fuego la trayectoria de tu maleta partida sin la mía.
La imagen para siempre del ridículo, la canción más hortera de un verano haciéndome llorar delante de la gente.


lola lópez-cózar


Comentarios

  1. Anónimo29.8.09

    triste, emocionante...bellísimo

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  2. Anónimo31.8.09

    Yo estuve allí, hace ya algún tiempo, siempre quería bailar con quien no podía y bailaba con quien podía y me daban las gracias: que bien me lo he pasado, pero yo escuchaba una musica parecida a esta, todavía la escucho, ahora si me lo agradecieran, les daría un beso, no gracias a tí, basta de sueños, esto es el mundo real y hemos venido a divertirnos siempre que podamos.

    gracias y perdona por no ser breve ByQ

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