mi amor



Esclavo de la angustia ningún lugar está a gusto contigo, simulan bienvenidas que te vas creyendo cada vez y al poco te incomodan con ruido, con desgana, con un sol excesivo o un viento huracanado.
Has salido de casa para encontrar la paz y vas buscando camuflado en paisajes sin sospecha. Te acercas indeciso, esclavo de tu angustia, dices hola qué tal para quedarte y qué tal no tiene nada que ver contigo.
Vuelves a casa lo mismo que has salido, bordeando las calles, haciéndolas más largas. En casa desde fuera estás a salvo sin nada que decir, ningún sol excesivo o viento huracanado.
Dormir es una forma de estar quieto, de recorrer paisajes sin sospecha. Desde dentro de ti un ruido te despierta, cinco minutos sobre la desgana, giras sobre tu eje y frenas la violencia de tus ojos, despacio hay que cerrar para que el ruido cese.
Una habitación girando sobre ti, el eje de tu angustia, ningún lugar al fin para quedarte.


lola lópez-cózar


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