fantasmas



Se acentuaba la delgadez en cada aeropuerto. Desordenaban la poca intimidad que nos quedaba, y ese temor que aún hoy te persigue, ofrecía sus juguetes al lado de la maleta abierta, por si querían despojarte de todo al salir del país.Te había explicado el viaje sobre un calendario, un viaje en el tiempo hacia un espacio que tú no entendías, pero eso lo vi más tarde, cuando tocabas los bancos, las puertas, los coches aparcados y preguntabas si todas aquellas cosas eran España.Cada vez que rellenamos visados hacemos dos viajes muy distintos, uno siempre va sobre el tiempo, saltando por los días y las noches, hacia ese privado lugar donde viven nuestros monstruos.En él te haces pequeño, me das la mano, te escudas tras mi espalda y yo recuerdo una fotografía donde tenemos los dedos cruzados, mis brazos enredados en tus brazos y tus piernas en las mías en el juego de la tremenda suerte, hasta que la postura imposible destapa tu risa de niño y yo la aspiro.No sé de qué manera pude darte esa confianza sujeta en lo más hondo al temblor de mi cuerpo, en un estado de alerta insoportable. Solo cuando escucho esa risa de niño o te oigo silbar camino de tu cuarto, sospecho que eres tú el que todo lo puede, el que rompe mi miedo para escapar mil veces del lejano lugar donde viven y mueren nuestros monstruos. 

lola lópez-cózar

Comentarios

Entradas populares