a candela, con la misma mirada


Si te contara… tendría que ser con los ojos, no existen palabras para tanto, o tal vez sí existen y se fueron rompiendo y así, hechas añicos, no pueden ya significar, no quieren ya significar.

A veces se escapan mutiladas, con el poco pudor que deja la erosión, y van tocando manos como pidiendo ayuda, como ofreciendo ayuda, sin salvarse.

Dicen, nadie puede seguirme donde estaba yo sola, y entonces la cerradura es la ventana, la mirilla que muestra y que deforma, y esa deformidad traduce a un código común y extraño al mismo tiempo.

Escribo con el tono de voz que tienen los silencios porque solo desde el silencio soy, solo desde el silencio estoy y estar es un espacio de coordenadas que no tienen medida.

Invéntate un nombre para poder llamarte, un nombre que no conozcan los metales pesados como puños para que no te hieran mis imanes. Y déjame decirte que yo sí sé quién eres, que tu voz es el agua que cae sobre la roca y el pájaro pequeño que esquiva las tormentas.

Mira conmigo este pozo de arena permeable. Tira los lastres. Del otro lado es todo diferente. Detrás de la sombra, la luz constante. Detrás de la reja, el vuelo. Detrás del vuelo, el cielo en todas partes.

lola lópez-cózar

Comentarios

  1. Querida Lola, acabo de descubrir tu espacio creador y quiero darte la enhorabuena. Tus fotos me han resultado sugerents y vivas. El poema de esta entrada también. Así que un abrazo desde Rivas y la esperanza de hacer de nuestra literatura un espacio común y permeable.
    Abrazos de viernes.

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  2. No nos conocemos Lola, pero te doy las gracias por escribir algo tan hermoso y profundo. Al final, me he llegado incluso a imaginar que iba dirigido a mí. Un abrazo

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