tendales

Firma mis labios el sueño de un insecto. Viajo sobre tierras opacas que comen los colores de un sol ausente. Te encuentro. Tal vez me encuentras tú dormida en la cuneta de esta carretera secundaria, pero lo cierto es que abro los ojos y te encuentro. Tu pelo va creciendo con los días, de hecho es la señal que marca su transcurso. La calma se instala sobre la falta absoluta de recuerdos. Ayer no existe como no existe mañana. El viento juega con la ropa. Tal vez la ropa juega con el viento que despierta y la encuentra. La vida no es fácil ni difícil. El cielo enmudecido no le grita a los pájaros que vuelen, y los pájaros habitan los tendales mirando el laberinto estático por el que nos perdemos. Tal vez esta quietud nos halla en cada vértice, nos gira suavemente y proseguimos. Firmo tus labios con mis sueños y me despierto lenta, y así cierro los ojos y te marcho, y no te digo adiós y no te espero.

lola lópez-cózar

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