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Mostrando entradas de marzo, 2011

nómada

Las piernas le flaqueaban, se dejó caer en la tierra pensando que quien siembra recoge sin remedio y la arañó con sus manos, se vació los bolsillos de semillas, interceptó el vuelo de los insectos que pasaban pidiéndoles el polen de la vida, recogió el agua temblándole en las manos y esperó mucho tiempo una respuesta. La tierra permaneció impasible. Miles de veces le tomó el pulso y fue tanto el silencio que quiso ver señales donde nada existía. Los pájaros pasaban de largo, las nubes pasaban de largo, el sol pasaba de largo sobre la dura tierra inerte que él amaba y entendió que ser nómada era lo más sensato, recoger sin sembrar lo que se va encontrando, no mirar otra cosa que los frutos, no sentir más apego que el que surge sin más, donde vaya surgiendo.lola lópez-cózar

el golpe

Ellos estaban tranquilos ocupando su lugar en mi vida. Sabían que iba a verlos una vez al día, dos veces por semana si el amor me apretaba.Nos costó muchos años convivir de este modo. Discutíamos, poníamos zancadillas, nos negábamos a razonar, a admitir que existíamos. Echaban de mi cama a quien más me gustaba. Se metían en todo. Nos odiábamos a muerte.Llegamos a un acuerdo y les dejé un espacio, un tiempo en exclusiva donde poder hablar sin que salieran chispas.Hace una semana que no están en su sitio. Me asomo a los rincones, debajo de los muebles, a los bolsillos rotos. De noche no me duermo, noto cómo se arrastran, prendo la luz y nada.Sé que van a asaltarme cuando baje la guardia, que preparan un golpe que acabará conmigo, que el pacto fue un engaño, que siempre hicieron trampa.Asustada suplico que regresen donde yo pueda verlos, les ofrezco más horas, una casa más amplia, pero mis miedos saben que es cuestión de esperar el momento oportuno para inyectarse en mí y detener mi cuer…

vocaciones

De pequeña quise ser pianista. Tenía el interior lleno de música y el exterior escuchaba en silencio. Una vez lo rompí para pedirle a mi madre que alguien me enseñara. Ella me observó durante días y nunca me vio cantar, tararear bajito, nada. Tan solo advirtió cómo mis manos iban posándose sobre cualquier superficie y mis dedos la golpeaban uno a uno, sin descanso, sin sonido.Entonces pensó que tenía el interior lleno de palabras y me mandó a estudiar mecanografía. Aprendí a escribir el dolor de una música encerrada cuando mis dedos finos se colaban entre las teclas de la Olivetti.Aún hoy sigo dándole palabras a la música que tengo, y a pesar del teclado más sensible que mis manos, en ciertas notas sigo sintiendo el dolor de mis meñiques.lola lópez-cózar

y quiso pensar

Y quiso pensar, como la última esperanza, bajo los muros que nunca construyó, bajo los escombros que se le vinieron encima sin maldad, por ignorancia solo, por transparencia…Y quiso pensar, como si aún esperara ni siquiera respuesta a un grito de auxilio, sino el auxilio mismo, sincero, gratuito… un ser capaz de verla…Y quiso pensar que todavía eran posibles los rescates, los rescates pequeños, los del hola qué tal, cómo te encuentras, los que dicen te quiero y tú notas que es cierto, los que te van hablando mientras te quitan piedras, los que te buscan si no vienes y te echan en falta cuando tú crees que sobras…Y quiso pensar, pero no supo hacerlo…lola lópez-cózar

parte meteorolófico

Epidemias de tristeza empañan el breve presente donde amar es posible.Llueven insultos a nubes llenas empapando tu pelo. Azotan quejas desde los cuatro puntos cardinales atraídas por la borrasca de tu cuerpo, se adhieren, te penetran, te calan, te inundan con sus síntomas: bajas presiones, depresiones, malestar general, cúmulos de interferencias anunciando tormentas de granizo.El cielo está cerrado en torno a la epidemia, el breve presente se evapora en tus manos, el amor se condensa, muere de frío, transforma lo posible en imposible, precipitando la tristeza que te empaña un tiempo como continuo indistinguible.lola lópez-cózar

fantasías

Robarte el alma con mi cámara. Recortar tus fragmentos. Desprender de tu inerte sonrisa carcajadas. Mirar la dirección de tu pelo y soplar contrariándolo. Pegar mi boca a tu oído y tu boca a mi boca. Hacer un collage de cuerpos y sonidos. Crear tu deseo calcándolo del mío como una huella idéntica, incuestionable. Prestarle mis palabras a todo tu silencio y confiar ciegamente en lo que dices.lola lópez-cózar