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Mostrando entradas de marzo, 2012

tantos años en tan poco tiempo

margaritas blancas

ciento volando

islasila

Isla sila, tristeza de unos ojos como espejos de frente a la verdad sin anestesia.Isla nostalgia, coordenadas exactas de un cielo irrepetible, de una ola en estado de vigía que suplica aprender a anhelar golpe tras golpe.La isla es un escueto sueño aislado. El sueño es esta isla sitiada por el mar, toneladas de agua, belleza indiscutible con todos sus naufragios recurrentes. Una isla rodeada de batientes que no duermen, atando cabos sueltos de sus barcos a pique, sumideros de dolor esculpiendo sus golfos.Hay que soltar amarras, hacer de la hermosura un lugar donde ningún navío ose clavar sus anclas.Hay que pedir silencio, huir de las leves palabras migratorias. Hay que romper los nidos como camas calientes, resguardo de ventiscas, sucedáneos de amor en tierra firme.La isla es un planeta distinto por completo pero a la vez cercano, es un corazón que bombea su vida sin preguntar qué buscas, por qué has venido aquí, hasta dónde te quedas.La isla es la tramoya de otra historia, le sobran …

lo que me une

No es un mundo por dentro. Conciencia de vivir otra cosa. Llueve. Eres parte de mi cuerpo. Miro los caminos del agua en el cristal. Acaricias mi mano. Regreso de la música y pienso en simetrías bifurcándose. Somos el centro de estas notas. Acaricias mi mano, pero no puedes verlo. Llueve. La afonía de los años hoy me duele. No sé lo que me une. Esta piel que tú tocas es la misma que el tiempo multiplica en su sigilo. Sin embargo morimos muchas veces, nos deshacemos en motas de polvo y nos crecen serpientes en los labios. Llueve. Preguntas si te quiero. Las gotas se unen, se separan. El vaho. Voy soñando los días que han pasado y los que quedan. Un giro de muñeca retuerce la distancia. Ondas, círculos, gotas. Cierro los ojos. Acaricias mi mano a través de las horas y el silencio. Nos deshacemos en motas de polvo. Noto tu llamada en la piel diminuta que debe estar muriendo.
lola lópez-cózar